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Estás aprendiendo constantemente

Hace tiempo trabajé en un sitio en el que hacíamos modelos matemáticos con los datos de nuestros clientes.

Suena muy aparatoso, pero nuestro trabajo, principalmente, era trabajar con Excel y PowerPoint.

Sí.

No voy a entrar en detalles ahora de lo absurdo que suena. Lo relevante para ti hoy es que el trabajo se hacía con Excel y PowerPoint.

Quizá, igual que tú.

Pero claro, había proyectos un poco grandes, para los que Excel se quedaba pequeño. Para estos casos, había gente en el equipo que se manejaba bien picando código. Otros no nos manejábamos tan bien, pero intentábamos aprender.

Un día, los jefes decidieron que había llegado el momento de dar una formación a todo el equipo, para que nos pusiéramos las pilas con el tema de programación.

Nos pidieron que indicáramos en un documento compartido si nos interesaba o no.

Una compañera y yo lo comentamos y teníamos alguna duda. Iban a ser varias horas de curso y ya nos apañábamos para hacer nuestras cosillas. No éramos expertos pero sabíamos lo suficiente para hacer nuestro trabajo un poco más ágiles que los que solo usaban Excel.

Pero echamos un ojo al temario y apuntaba maneras. El que lo iba a impartir era otro compañero del equipo, muy friki de estos temas. Ese sí que era un experto. Y lo seguirá siendo.

El caso, que algo aprendíamos seguro.

Así que, aunque llamaron al curso “Introducción a la programación”, nos inscribimos.

Pues resultó que, en las semanas que pasaron hasta que empezó el curso, el chico este que iba a impartirlo, dejó la compañía. Nos quedamos sin profesor.

¿Solución?

Le tocó darlo a mi compañera.

Sí, quien había dicho que se inscribía aunque fuera nivel inicial porque algo aprendía. Ella, como potencial alumna, le tocó darlo.

¿Qué sentido tiene?

Mucho.

Muchísimo.

Todo el sentido.

Porque uno nunca deja de aprender, incluso cuando ya sabe. De hecho, cuanto más sepas, más harás el esfuerzo de aprender. Porque serás más consciente de cosas que aún no has aprendido.

Mi compañera era consciente de sus límites, pero eso no significaba que no supiera. Es más, la mejor forma de aprender en enseñar. El que le dieran a ella la oportunidad de enseñar hizo que aprendiera mucho mejor lo que ya sabía.

Lo curioso es que desde su punto de vista, ella aún era estudiante. Y gracias a eso, a que seguía estudiando incluso cuando los demás le decían que “ya sabía suficiente”, consiguió avanzar cada vez un poco más.

Si estás ahora en un curso, o lo has terminado hace poco, o lo vas a empezar pronto, lo más improtante es que cuando lo acabes sigas estudiando. Puedes pagar un máster tras otro si tu sueldo te lo permite. Pero te saldrá más barato si sabes continuar solo.

Material hay. Solo te falta método.

Si necesitas método, escríbeme. No aprenderás a programar conmigo. Pero te acompañaré en los primeros pasos del aprendizaje, para que luego sepas continuar solo.

P.D. Mi compañera sigue impartiendo cursos. Pero estudia mucho más de lo que enseña. No para de estudiar. No se matricula en ningún máster, pero aprende mucho.




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